¿Sabía Ud. que…?

abril 25, 2007

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el conocido “pez ángel”, perteneciente a la familia de los cíclidos, posee su nombre científico del latín pterophyllum scalare, cuyo significado es: “aleta en forma de escalera”


Medir el agua del grifo

abril 14, 2007

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Cuando nos decidimos por iniciar un nuevo acuario, generalmente prestamos atención a aspectos primarios tales como el lugar (que no le llegue luz solar directa a los cristales), el mueble (que pueda soportar el peso), entre otros. Si bien ello es muy importante, hay otro factor primario, a mi juicio, que condiciona de raíz el éxito o fracaso a largo plazo de nuestro proyecto. Me refiero al agua. Esto puede sonar una verdad de Perogrullo. Sí, estamos de acuerdo, se ha comentado –y se sigue haciendo-, hasta la saciedad que si no mantenemos un control exhaustivo de los parámetros del agua de nuestro acuario, entonces difícilmente lograremos el tan anhelado equilibrio. Pero no me refiero a este último punto, sino a saber, previa a nuestra decisión de dónde y qué ecosistema montar, qué parámetros arroja el agua de la llave que llega a nuestra casa. En efecto, si yo decido, por ejemplo, montar un acuario biotopo de discos, y me esfuerzo en saber los valores que estos hermosos peces requieren, junto con esforzarme en recrear el ecosistema (plantas, sustrato, temperatura, etc.), ello será –aunque duela decirlo- trabajo inútil, pues cuando al comenzar con los cambios de agua, podríamos estar intentando renovar la que hay en el acuario con agua que posee valores totalmente contraproducentes. ¿Por qué no tomarse la molestia de medir los valores del agua directamente del grifo? De hecho, los cambios de agua posibilitan bajar los tan molestos valores de nitratos en un acuario ciclado. Mas, si el agua de mi cañería ya posee nitratos altos, entonces, estoy obligado a tratarla. Con ello no estoy afirmando que no sea posible regular los parámetros del agua de la llave a los valores requeridos, sino que es un trabajo que se debe de realizar previo al montaje. Nos ahorraremos mucho tiempo si sabemos qué requerimos para cambiar –si es necesario- los valores del agua que nos llega al momento de realizar los tan necesarios cambios de agua. Es más, ello nos permitiría saber si requerimos o no de una inversión tan alta, por ejemplo, de un aparato de osmosis reversa o no. Incluso puede ser la causa que durante mucho tiempo nos ha impedido bajar el valor de los nitratos.


Introducción a los cíclidos

abril 5, 2007

 

por http://www.acuarionline.com

C�clidoEsta familia está compuesta principalmente por peces de agua dulce propios de América central y del sur, África y Madagascar. La mayoría de las especies son omnívoras, suelen ser peces muy prolíficos y es bastante común que las parejas permanezcan unidas durante muchos años. Los machos suelen ser más grandes y con las aletas más alargadas que las hembras. En general acostumbran a desovar sobre piedras que anteriormente ha sido limpiada escrupulosamente o sobre una hoja. Los padres se hacen cargo de las crías y las defenderán con prestancia y violencia. Entre las especies más populares en acuariofilia se pueden nombrar los géneros Pterophyllum, Aequidens, Cichlasoma y Symphysodon, así como algunas de las especies de los grandes lagos africanos; los géneros Pseudotropheus, Alunacara o Julidochromis por ejemplo. A mi, sinceramente, me gustan más los ciclidos que los demás peces porque son más inteligentes y su comportamiento es diferente a los demás.

Reproducción

Los cíclidos no sólo se reproducen en acuarios, como también lo hacen a menudo, sino en condiciones diferentes de aquellas existentes en su hábitat. Los representantes de la división primaria tienen sus actividades reproductoras marcadas por las estaciones del año y dependen de estímulos altamente específicos del medio ambiente para que sus gónadas alcances su estado de madurez. Por otro lado, los cíclidos presentan un comportamiento oportunista. Toda vez que la reserva de alimentos es suficiente para permitirles la maduración de los óvulos, estarán aptos para la reproducción. En cambio, un factor que podría inhibir o atemorizar la formación del casal, es la temperatura inadecuada. En virtud de que muchas especies son de comportamiento extremadamente territorial y de gran porte, los acuarios escogidos deberán ser de grandes dimensiones, provistos de piedras grandes y pequeñas, troncos y plantas fuertes bien arraigadas, a fin de que puedan delimitar, convenientemente, sus territorios. Con todo, la vegetación no deberá entorpecer la visión de los peces en el resguardo de estos territorios, caso contrario no dudarán en arrancarlas o destruirlas. Siendo básicamente peces orientados hacia una ubicación en el fondo, permanecerán poco tiempo en las partes superiores de los acuarios. Excavan cuevas o escondrijos para desovar debajo de piedras y troncos, procurando mantenerse lo más apartados posibles de sus vecinos. Cuando hay superpoblación, utilizan todos los escondrijos practicables e imaginables. Algunas especies quedan escondidas en forma permanente, siendo esta una actitud anormal a ser observada para preservar su equilibrio psico-fisiológico.

Alimentación

El acuarista raramente tendrá problemas para alimentarlos, salvo si estuvieran estresados o atacados por alguna enfermedad. La mayoría de las especies queda satisfecha con alimentos industrializados, pero será preferible suministrar alimentos vivos, en particular si el objetivo es obtener su reproducción. Estos últimos no superan a los alimentos de buena calidad con respecto al valor nutricional, pero resultan más agradables al paladar de los cíclidos, que terminan comiendo una cantidad mayor, acumulando las reservas metabólicas esenciales para la maduración de las gónadas. Muchos necesitan de vegetales frescos, a fin de mantener vivos sus colores. Algunos, curiosamente, desarrollarán una estrategia de alimentación absolutamente original: cuando hay escasez de alimento, procrean con la finalidad de devorar a sus propios hijos.