Un troyano en mi sistema

febrero 9, 2010

No se trata de un virus en mi computador. Me refiero a un enemigo que silenciosamente logró entrar en uno de mis acuarios marinos: PO4 (fosfato). ¿Cómo? Hace ya algún tiempo que sospechaba de una variable que no podía detectar en mi sistema y que estaba ocasionando un preocupante aumento de algas en mi reef. Con paciencia me había resignado a mantener cambios de agua más seguidos y/o aumentar la pureza de mi sistema RO. Lo cierto es que leyendo, o mejor dicho, consultando el vol. 3 de The Reef Aquarium (Delbeek y Sprung, 2005) encontré el siguiente comentario:

“Se sabe desde hace tiempo que algunos tipos de carbón activado arrojan fosfato en el agua del acuario tal como lo indicamos en el vol. I (Delbeek y Sprung, 1994). La preocupación sobre la liberación de fosfato por parte del carbón activado se mantiene, siendo que algunos autores le restan importancia, mientras que otro la destacan” (p. 301).

A decir verdad, el tema es viejo y es una de esas cuestiones que vuelve a generar diferencias entre los acuaristas. Ante la duda, seguí el consejo de Delbeek y Sprung, quienes sugieren realizar una medición de fosfatos y agregar algunos gránulos de carbón sobre el test y esperar media hora aproximadamente. Como afirman estos autores, es necesario esperar un tiempo prolongado, porque algunas marcas de carbón no liberan fosfato inmediatamente (pp. 301, 302). Para mi sorpresa -ya había medido los fosfatos del acuario, siendo el resultado negativo- al cabo de 15 mintuos la reacción cambió de transparente a azul intenso: fosfatos en mi acuario.

Inmediatamente removí la bolsa. No quiero indicar la marca, pues a decir verdad lo importante es el hecho de tomar las medidas precautorias, antes que enjuiciar a tal o cual marca.  Después de todo siempre es posible que alguna marca en determinadas circunstancias arroje lo contrario a mi experiencia (no olvidar que cada sistema es distinto). En mi caso, la bolsa llevaba poco más de un mes, lo cual está lejos de bordear el límite que se acostumbra, sumdo al hecho que no poseo rastros de tinte amarillo en mi sistema.

Por último, es sorprendente como en este caso un frecuente aliado seguro como es el carbón activado me ha jugado una mala pasada, lo cual me recuerda que en este fascinante hobby es más lo ignorado que lo sabido.

Nota: La medición, como puede apreciar el ojo atento del lector, fue hecho con el test de Sera. Hace ya algún tiempo que he notado la sobrevaloración que reciben estos test, pero para efectos prácticos como el aquí presentado, me parece irrelevante recurrir a un test de mayor precisión.  De hecho, muchas veces empleo esta marca, por un asunto de falta de stock de otros mejores en Chile y su costo asociado.


Advanced Aquarist´s Online Magazine

septiembre 11, 2008

Soy de la convicción que el acuarismo requiere de estudio personal, pero también difusión. Con el fin de no ser siempre tan crítico, me parece pertinente compartir aquí con quienes estén recién iniciándose en el mundo de los acuarios marinos o aquellos que aún no lo han hecho, pero desean hacerlo, o, incluso aquellos que ya tienen algun tiempo en el tema, un excelente recurso on-line. Se trata de la revista titulada Advanced Aquarist´s Online Magazine y que está editada por el acuarista Terry Segiel. La revista en cuestión lleva ya 8 años en la red. De entre los aspectos favorables está el que es de libre distribución y la calidad de sus artículos. Cabe recordar que Segiel es un acuarista con muchos años de experiencia y ha estado a cargo de proyectos interesantes como la revista Aquarium Frontiers. Además posee un envidiable acuario de 1840 lts. (486 galones) publicado en Ultimate Marine Aquariums de Michael S. Paletta (Editorial TFH. 2003, pp. 27-29).


Fiebre marina en Chile

agosto 21, 2008

Desde hace algun tiempo atrás me ha tocado ver cómo ha aumentado considerablemente el interés en Chile por los acuarios marinos, particularmente los nano-reef.

Quisiera compartir con el lector algunas ideas al respecto que considero interesantes. En primer lugar destaco la labor de tiendas como Aquaplant y Aquazoo que han abierto la posibilidad de que el mundo marino salga de las revistas y sea algo más concreto en nuestro país. Dejando de lado el tema comercial que hay tras esto último, lo cierto es que el acuaristas chileno medio ha, por decirlo de alguna manera, decantado en la opción nano-reef. Se trata de una opción que se ha consolidado por el deseo frenético que caracteriza al chileno por tener algo rápido y sin gastar mucho. Creo que aquí hay un punto interesante para debatir. Primero porque cuando una tendencia se absolutiza se comete el error de, por decirlo toscamente, meter cuánto se pueda en el menor espacio. Junto a este anhelo por introducir especies en condiciones no adecuadas se comienza a crear el mito de estandarizar ciertas especies, dejando de lado el vasto mundo marino. Con el simple: “no se muere, por tanto funciona” perdemos la posibilidad de aprender y elevar el nivel. En este sentido los nano-reefs no pueden englobar toda la riqueza del mundo marino.

En segundo lugar, y para ir cerrando, esta tendencia de estandarización nos vuelve a situar en un panorama similar al de hace unos años atrás donde el acuarista era preso de aquel conocimiento popular de tiendas heredadas por “experiencia”. Donde los errores se hicieron auténticas ideologías. ¿No me creen? Recordar simplemente las teorías oscuras que justificaban los filtros de placa (sin comentario). Hoy, el acuarismo marino está cayendo con facilidad en este mismo error. Las especies que se buscan se han estandarizados junto con los equipos e implementos. ¿De nuevo no me creen? Se ha hecho una ley popular que todo nano debe tener mucho movimiento de agua. Sí es correcto esto último. Pero ¿cómo se resuelve “comúnmente” el problema? Con “muchos” powerheads. Dénse una vuelta por internet en tiendas en el extranjero y verán que eso ya viene de vuelta. Y viene de vuelta no por moda (ojo). Y es aquí donde quiero detenerme. Está en nosotros los acuaristas que vayamos un paso más adelante que las tiendas. Se trata de que nosotros exigamos los productos y especies a las tiendas y no al revés. Se trata de romper el círculo y darnos cuenta que en el acuarismo marino tenemos el desafío de elevar nuestro medio nacional. Hay mucho por innovar, las posibilidades son casi infinitas. ¿Otra vez no me creen? Piensen en tiendas comercializando especies nativas chilenas marinas porque el consumidor medio tenga deseos de aprender sobre ellas (de manera estable no como rarezas, pues esto último ha ocurrido de vez en cuando). Dejo la pregunta en el aire, ¿por qué consideramos hermosos los acuarios de arrecife?, ¿no hay acaso belleza también en las especies marinas chilenas?

Foto: Reef-Central. Acuario del mes (agosto 2008). Trasvis Heidbrink´s (Travis).